Mi tabla: Lavarse los dientes
Una ficha cada vez. ¡10 fichas = mi recompensa!
Creado gratis en raccoon.kids
Personaliza tu tabla aquí abajo 👇
1¿Para quién es?
2¿Qué estáis practicando ahora?
3Elige un tema
4¿Cuántas fichas hasta la recompensa?
A los 3 o 4 años, cinco o diez fichas mantienen la recompensa lo bastante cerca para que la ilusión no se apague.
5Elige la recompensa
6Añadir un borde de recorte
Mi tabla: Lavarse los dientes
Una ficha cada vez. ¡10 fichas = mi recompensa!
Creado gratis en raccoon.kids
Comparte tu creación con otros padres 💛
Recibir mi PDF por correo 📬
Te enviamos tu PDF y, de vez en cuando, un consejo de padres a padres. Puedes darte de baja cuando quieras.
Cómo crear tu economía de fichas
- Elige un objetivo. Una tabla, un hábito. Una tabla que persigue tres cosas a la vez pierde a cualquier niño de infantil.
- Elige el tema y el número de fichas. Deja que tu peque elija el tema: quien decide, participa. Mantén el número de fichas lo bastante bajo para que la primera recompensa llegue en una o dos semanas.
- Imprime la tabla y cuélgala a su altura. La tabla va a la altura de los ojos de tu hijo, y cada ficha la pega o la marca él mismo: una pegatina, un sello o una cruz de color, lo que tengáis en casa. Con «Guardar como PDF» en la ventana de impresión te quedas una copia para reimprimir.
Qué es una economía de fichas y por qué funciona
La economía de fichas viene de la psicología infantil y hoy se usa en miles de casas y aulas: el niño gana una ficha cada vez que consigue el objetivo acordado y, al juntar las fichas pactadas, las canjea por una recompensa. Es lo mismo que muchas familias llaman tabla de recompensas o tabla de puntos. La clave no está en la teoría sino en tres detalles: la ficha llega al momento, el objetivo es uno solo y está formulado en positivo. «Dormir en su cama» le da a tu peque algo que conseguir; «no venir a la cama de los padres» solo le dice qué debe evitar.
Objetivos que funcionan
Los mejores objetivos son concretos, observables y están por completo en la mano de tu hijo. Estos son los que más eligen los padres:
- 🚽 Dejar el pañal. Idea de recompensa: una tarde en el parque.
- 🛏️ Dormir en su cama. Idea de recompensa: tortitas para desayunar.
- 🪥 Lavarse los dientes. Idea de recompensa: un cuento más por la noche.
- 🧸 Recoger los juguetes. Idea de recompensa: elegir la película del viernes.
- 👕 Vestirse solo. Idea de recompensa: elegir el plan del fin de semana.
- 🥦 Probar alimentos nuevos. Idea de recompensa: hacer galletas juntos.
Un apoyo temporal, no un sistema para siempre
En España, los sistemas de recompensas tienen sus críticos, y no les falta parte de razón: un premio por todo y a todas horas acaba sustituyendo las ganas de hacer las cosas. El neuropsicólogo Álvaro Bilbao recuerda que la economía de fichas no debería ser la primera opción ni la única herramienta, y tiene razón. Usada bien, es un andamio temporal: ayuda a tu hijo a sostener un hábito nuevo durante las dos o tres semanas que tarda en asentarse, y después se retira con un éxito.
- Recompensa al momento. La ficha se gana cuando se consigue el objetivo, no por la noche. Los peques viven en el presente.
- Elige recompensas compartidas. Una tarde en el parque, la película del viernes, un cuento más, hacer galletas juntos: se repiten, no cuestan nada y suelen ser lo que tu hijo más quiere, tiempo contigo. Evita el dinero como premio, y las pantallas también: con las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría tan ajustadas, mejor no convertirlas en moneda.
- Celebra el esfuerzo, no el resultado. Choca esos cinco en el momento de la ficha; ese instante hace el trabajo, mucho más que el premio final.
- Retira la tabla con un éxito. ¿El hábito ya sale solo? Termina la fila en curso, cumple la recompensa y guarda la tabla. Es un andamio, no un mueble.
Economía de fichas y TDAH
La economía de fichas se usa mucho en familias con niños con TDAH, y con motivo: el avance visible y la recompensa inmediata encajan bien cuando esperar es lo que más cuesta. Si es tu caso, acorta los plazos todavía más: menos fichas hasta la recompensa, la ficha justo después del logro y un solo objetivo a la vez. Y una nota honesta: esta página es una herramienta para casa, no un tratamiento, y no sustituye la orientación de un profesional. Tienes el detalle en nuestra guía de la economía de fichas para niños con TDAH.
El recorrido completo, con los errores que la hacen caerse a las tres semanas, está en nuestra guía de la economía de fichas para niños. Y si tu hijo ya tiene más de seis años, muchas veces encaja mejor una tabla de tareas adaptada a su edad.
